Problemas de presión y agua caliente

¿Te quedás sin agua caliente a los dos minutos?

La falta de rendimiento en el termotanque es uno de los problemas más comunes en las casas de Buenos Aires. Descubrí si el problema son los caños tapados, el sarro acumulado o el ánodo, y conocé las soluciones para recuperar una ducha caliente y duradera.

No hay nada más frustrante que meterse a bañar después de un largo día de laburo y encontrarse con que el agua sale tibia o se enfría enseguida. Sabemos que un termotanque que no rinde no solo es incómodo, sino que también te hace gastar gas o electricidad de más. Pero, ¿por qué pasa esto y cómo se soluciona?

1. Cañerías de hidrobronz tapadas: El tapón invisible

En muchas construcciones, la distribución del agua caliente se hacía con caños de cobre o hidrobronz.

  • El problema: Aunque el hidrobronz es un material eterno, el agua caliente hace que el sarro se adhiera con mucha más fuerza a sus paredes internas. Con las décadas, el caño se va cerrando por dentro hasta que el agua caliente casi no puede pasar hacia tus canillas.

  • La solución: El termotanque funciona perfecto y calienta, pero a la ducha no llega nada. La solución definitiva para recuperar el caudal de por vida es anular ese circuito viejo y realizar la nueva instalación con caños de termofusión.

2. El sarro acumulado en el fondo del tanque

Nuestra agua tiene muchos minerales que, al calentarse de forma constante, forman una “costra” pesada de sarro en la base.

  • Revisión rápida: Si notás que el termotanque tarda el doble de tiempo en calentar que antes, o si escuchás ruidos extraños (como crujidos) cuando prende, es una señal fija de que el fondo está lleno de sedimentos y piedras de sarro.

  • Pérdida de capacidad: El sarro no solo tapa el paso del agua hacia las cañerías reduciendo el caudal, sino que ocupa el lugar del agua. Un termo de 80 litros con sarro puede terminar acumulando apenas 40 litros reales de agua caliente. Un purgado a tiempo evita esto.

3. El ánodo de magnesio desgastado

Es una barra interna (llamada “ánodo de sacrificio”) que atrae la corrosión para evitar que se oxide y se pinche el tanque de chapa.

  • Cómo afecta: Si no se cambia cada uno o dos años, la barra desaparece. Sin esta protección, el óxido y el sarro atacan directamente las conexiones internas, tapando por completo la salida del agua.

  • El Tip Técnico: Si notás que por la canilla de agua fría sale un caudal excelente, pero al abrir la caliente el chorro sale finito y sin fuerza, el problema está retenido justo en la entrada o salida del termotanque. Una limpieza técnica de las conexiones y el cambio de la barra de magnesio pueden salvar tu equipo sin tener que gastar en uno nuevo.